El largo camino de la Confianza

    Muchos líderes se preguntan cómo conseguir generar confianza con sus equipos. Quieren que confíen en él y es lógico. Pero lo que es confuso es el enfoque y el punto de partida, por la inmediatez y por la dirección.

La inmediatez es incompatible con la confianza. Desear que a partir de este momento confíen en ti es irreal. La confianza es un proceso que hay que construir, un largo camino a recorrer en el que hay que invertir tiempo y voluntad, en el que hay que ir apuntalando los pequeños roces y las desavenencias con buena voluntad, paciencia y diálogo. No es algo inmediato. Ni siquiera es algo que podamos decir que una vez ganada, ahí queda. No, hay que mantenerla día a día, trabajar para que no se pierda.

La dirección, o el enfoque, debe ser el contrario. Para generar confianza, antes hay que confiar. Confía en tu equipo, hazles sentir que cuentas con ellos, que los acompañas en sus decisiones (que toman ellos y no tu), que les apoyas y les echas una mano cuando lo necesitan. Dar espacio, dialogar, delegar y estar ahí.

Invierte en que tu equipo perciba que confías en ellos y ellos confiarán en ti. Pero debes empezar tú.

Las empresas tienden a verlo desde la perspectiva contraria. Quieren que sus trabajadores confíen en ellas pero no invierten en proyectar confianza, suelen creer que es un activo que ya tienen. ¡Qué error!